UAPE y la publicidad de las contrataciones

Sin duda, el mayor objetivo que ha tenido Uape a través de su historia, es el tema de la “Publicidad” de las licitaciones, pues siempre ha considerado que debía informar adecuadamente a sus socios de los requerimientos que hace el Estado para la compra- venta de la diversidad de sus productos, ya sean suministros, servicios u obras públicas.

Pero además, dedujo que mientras más y mejor publicidad alcance un pedido de precios de cualquier dependencia del Estado, se obtendrá el mejor precio, en defensa del bien público. De allí deriva nuestra máxima institucional que expresa: “UAPE afirma que la transparencia de los actos licitatorios deviene de su publicidad”..

Podemos definir que uno de los primeros logros de la entidad en ese sentido, fue con la promulgación del Decreto 5720 del año 1972 (“Reglamento de Compras del Estado Nacional”), ya que en el mismo se establecía como obligatorio el aviso y envío de pliegos a Uape de todas las contrataciones nacionales. Esta situación, originó la creación en nuestra entidad de la “Mesa de Consulta de Pliegos”, lugar donde los proveedores podían fotocopiar los pedidos de adquisiciones de su interés. Con el correr del tiempo, muchas municipalidades así como empresas del Estado y gobiernos provinciales, siguieron el ejemplo convirtiendo a Uape en un importante centro de información de licitaciones. A partir de allí sobrevino el mayor inconveniente, y es que a ese lugar sólo podían concurrir asiduamente los proveedores de Capital y Gran Bs.As., generándose de esa manera un privilegio en perjuicio del interior del país.

La primera medida que se adopta para paliar esta situación, fue la publicación en 1983 de un “Diario Uape de Licitaciones”, en formato papel, que se distribuía a todo el país, pero con el inconveniente que demoraba aproximadamente 5 días desde la recepción de la información en Uape a la distribución, dependiendo claro está de la eficiencia del correo. Se intentaron muchas correcciones para mejorar el servicio, pero de todas maneras muchas licitaciones no pudieron ser cotizadas por empresas del interior por la falta de plazo.

En el año 1991 (en Argentina aún no existía Internet), elaboramos un plan, que en aquellas épocas resultaba impensable, de remitir las licitaciones por vía electrónica, tanto a un fax como a una computadora, utilizando como intermediario un módem de salida y otro de recepción, que en aquel tiempo funcionaba como un gran adelanto a 300 baudios (hoy ese tipo de equipos transmite en forma media a 57 mil baudios). Así fue que, a mediados de aquel año logramos transmitir licitaciones de computadora a computadora mediante un software simple y con un acceso fácil a través del teléfono. Mucho podríamos contar sobre los esfuerzos de aquella investigación y ese éxito, pues fueron los primeros pasos de nuestro actual “Sistema de Información Remota de Licitaciones”, que hoy, perfectamente inserto en internet, se encuentra a la vanguardia de este tipo de publicaciones en América Latina.

Ha habido un largo camino desde aquellas investigaciones, ya que no existe un software para este proceso, y el que poseemos lo hemos ido desarrollando y corrigiendo a través de los años, conforme el avance de la tecnología, con la creatividad de nuestros programadores, con las iniciativas y sugerencias de los socios, y sin duda con la puntualidad y calidad de nuestra ISO 9001:2008 que controla nuestros procesos.

Por lo expresado, nuestro actual sistema no sólo es un motivo de orgullo para nosotros, sino que también representa la garantía de haber transparentado los procedimientos licitatorios, al poder informar diariamente a los asociados en el país y el extranjero de los pedidos de compras emanados tanto por el Estado Nacional, como provinciales y municipales, teniendo siempre como meta la mejora continua a fin de lograr la perfección del servicio.